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Más que ganar o perder: lo que el deporte está haciendo por los jóvenes

Foto del escritor: Monica Monasterio
Monica Monasterio
hace 6 días
4 min de lectura

Durante mucho tiempo, el deporte femenino ocupó un lugar secundario en la conversación, existía, competía y producía grandes historias, pero rara vez conseguía la misma atención que otras expresiones deportivas. Hoy algo está cambiando y el deporte femenino está dejando de ser una categoría que se observa principalmente desde la perspectiva de la igualdad para convertirse, cada vez más, en una experiencia que interesa por sí misma: por la competencia, las historias, los protagonistas, la emoción y la capacidad de generar comunidad.

Los datos recientes de Nielsen y Deloitte muestran la magnitud de este cambio. Nielsen reporta un aumento del 71% en los minutos vistos de deportes femeninos entre 2022 y 2025, mientras que Deloitte proyecta que los ingresos globales del deporte femenino de élite alcanzarán al menos los 3 mil millones de dólares en 2026. Pero las cifras son solamente la superficie, lo verdaderamente interesante es lo que ocurre cuando una actividad deja de necesitar una explicación externa para despertar interés.

El crecimiento del deporte femenino no solo está creando nuevas audiencias, está ampliando el universo de historias y referentes con los que los jóvenes pueden identificarse, esto debido a que el deporte para la generación Z no se experimenta únicamente a través de equipos, campeonatos y resultados sino que el vínculo también se construye alrededor de personas. Un atleta puede convertirse en referente por su talento, pero también por su historia, su personalidad, su capacidad de enfrentar la presión, su disciplina o la manera en que representa determinados valores. Las redes sociales han intensificado este fenómeno y una jugada, una entrevista o una historia personal pueden llegar mucho más lejos que el evento deportivo original.

Por eso, el crecimiento del deporte femenino tiene una relevancia que va más allá del mercado deportivo, porque los adolescentes necesitan referentes concretos para imaginar posibilidades, no basta con decirles que pueden ser disciplinados, perseverantes o capaces de superar dificultades, también necesitan encontrar personas reales que encarnen esas características. Una atleta puede convertirse en ese referente sin necesidad de transformarse en un modelo perfecto, precisamente sus errores, derrotas, procesos y momentos de dificultad pueden hacer que su historia resulte más cercana.

Esta dimensión también permite abordar de una manera distinta la relación de los adolescentes con su propio cuerpo debido a que gran parte de las imágenes que circulan en redes sociales presentan el cuerpo como algo que debe ser comparado y evaluado, sin embargo el deporte ofrece la posibilidad de experimentar el cuerpo desde su capacidad para aprender, resistir, coordinarse, mejorar y hacer cosas que antes parecían imposibles. De esta forma el deporte puede cambiar la pregunta adolescente de “¿cómo me veo?” por una mucho más poderosa: “¿qué puedo llegar a hacer?”.

Sin embargo, sería un error pensar que todo crecimiento de audiencia representa automáticamente un avance. Nielsen muestra que el desinterés por el deporte femenino está disminuyendo y que una parte importante de los consumidores considera que las marcas deberían invertir más en él, pero el crecimiento económico no garantiza por sí mismo mejores experiencias deportivas, mejores condiciones para los atletas ni mayor participación de los jóvenes, porque el mercado puede amplificar una disciplina sin necesariamente transformar la manera en que se vive.

Por eso, para quienes trabajan con jóvenes, lo importante no es simplemente conseguir que practiquen deportes, sino que el verdadero valor está en utilizar ese interés como una puerta hacia conversaciones sobre ¿qué significa ganar?, ¿cómo enfrentamos una derrota?, ¿qué diferencia existe entre disciplina y obsesión?, ¿cómo se construye un equipo?, ¿qué hacemos cuando nuestro esfuerzo no produce inmediatamente resultados? o ¿qué características admiramos realmente en una persona?, porque una competencia puede enseñar sobre perseverancia, un equipo puede enseñar sobre pertenencia, una derrota puede abrir una conversación sobre frustración y la trayectoria de un atleta puede permitir hablar sobre propósito, esfuerzo y carácter.

También existe aquí una oportunidad comunitaria, porque ver una competencia juntos, organizar actividades deportivas, conocer historias de atletas o crear espacios donde los jóvenes puedan practicar sin que todo dependa del rendimiento permite generar encuentros que no tienen como objetivo explícito “hablar de salud mental”, pero que pueden fortalecer algunos de sus factores protectores: amistad, pertenencia, actividad compartida y sentido de logro.

La transformación más interesante, entonces, no está solamente en cuánto ha crecido el deporte femenino, sino en qué ocurre cuando una nueva generación encuentra más historias de excelencia para mirar, admirar y discutir porque los referentes que entran en la vida de los adolescentes contribuyen a formar su idea de esfuerzo, éxito, fortaleza y fracaso.

El desafío no consiste en convertir el deporte en una lección, sino en aprender a reconocer las conversaciones que ya están contenidas en él. Una atleta puede interesar inicialmente por cómo juega, pero su historia puede terminar ayudando a un joven a comprender algo sobre sí mismo.

Quizás por eso el crecimiento del deporte femenino importa tanto, no solamente porque aumenta su audiencia o su valor económico, sino porque amplía el espacio cultural donde los jóvenes encuentran historias de personas que compiten, perseveran, fracasan, vuelven a intentarlo y descubren de qué son capaces.

Y en una generación que necesita referentes tanto como necesita comunidad, lo que aprendemos a admirar también termina enseñándonos quiénes podemos llegar a ser.


Fuentes consultadas

Nielsen, "10 things to know about the women reshaping sports & fandom", 2026. https://www.nielsen.com/insights/2026/womenssportstop10/

Nielsen, "46 Billion Minutes of Women's Sports were Consumed in 2025", 5 de marzo de 2026.

Deloitte, "Women's Elite Sports Continue to Change the Game...", 8 de abril de 2026.

 
 
 

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